Cuando la vulneración de derechos fundamentales se normaliza: la condena de las redadas racistas

Cuando la vulneración de derechos fundamentales se normaliza: la condena de las redadas racistas

1 año, 2 meses y 20 días es el tiempo transcurrido desde la elaboración del primer informe por parte de las Brigadas Vecinales de Observación de Derechos Humanos (BVODH); es también la duración de la condena que han sufrido multitud de vecinos y vecinas de Madrid debido a su aspecto físico.

La condena a caminar de manera insegura por la ciudad, la condena a resultar sospechoso para la autoridad, la condena a vivir con el miedo a sufrir un control de identidad. 1 año, 2 meses y 20 días que prolongan la condena que ya denunciamos en 2011: la que nos separa a unas personas de otras y nos impide vivir los espacios comunes de la ciudad en igualdad y libertad.

Que continúan los controles…, es un `secreta a voces´

Desde el 11 de mayo de 2011 al 31 de julio de 2012, las BVODH hemos constatado controles racistas en la tercera parte de nuestras salidas con el chaleco naranja: afirmamos que persiste esta política injusta.

Además, el uso de herramientas como twitter ha posibilitado a multitud de personas sensibilizadas contra el racismo institucional avisarnos de 1060 controles por perfil racial, lo cual ha dibujado un mapa de las redadas que prácticamente incluye todos los barrios y municipios de Madrid.

Las redadas ilegales existen pese a los intentos de invisibilización (“no existen”, decía Rubalcaba) y de normalización (“son controles para prevenir la delincuencia”, dice Cristina Cifuentes): desde la publicación de la Circular X/2012 de 21 de mayo de 2012, anunciada a bombo y platillo por la Delegada del Gobierno, hemos recibido 144 avisos de control de identidad por perfil racial de personas que no habían cometido ningún delito. La Circular, como todo lo circular, vuelve al mismo sitio.

La prolongación de la condena la hemos sufrido en toda la ciudad, pero en algunos barrios, como Usera o Lavapiés, ha sido especialmente severa.

Además, los nodos de comunicación, como las estaciones de Nuevos Ministerios y Pacífico o los intercambiadores de autobuses de Avenida de América y Moncloa, han continuado siendo los favoritos por parte de la policía para hacer la vida imposible a una parte del vecindario. ¿Qué misteriosas pesquisas han llevado a los agentes a buscar a los peligrosos delincuentes de nuestros desvelos en esos espacios y en esos momentos en los que la población trabajadora se desplaza a sus obligaciones?

En 2011 denunciábamos el control más común: la pareja de agentes uniformados pidiendo los papeles a la salida de cualquier estación de metro.

Los datos muestran que estos controles persisten, pero hemos documentado cómo otras formas más disimuladas han ido ganando terreno: los controles a conductores de coches “sospechosos de ser extranjeros”, las redadas en locutorios y, sobre todo, las practicadas por agentes de paisano en cualquier punto de la ciudad. No es un secreto, es un ´secreta a voces´.

Desde BVODH estamos elaborando un II Informe para este Otoño de 2012, el que da fe de que los controles persisten.

Primero empezaron por los extranjeros… Frenar la vulneración de derechos fundamentales

Ante la persistencia de los controles, acompañada de la creciente violación de derechos sociales –como la sanidad universal-, creemos que es necesario hacer frente a estas políticas tanto en las calles como en los tribunales.

Por eso el 14 de septiembre vamos a presentar una demanda por vulneración de derechos fundamentales ante los Juzgados de lo Contencioso Administrativo a quien insiste en discriminar a una parte de la población y a quien, tratando de criminalizar el cuestionamiento del racismo institucional y del control social, sostiene sus sanciones a las BVODH por denunciar las redadas racistas. Pensamos que se está vulnerando la libertad de expresión y de información, así como el derecho de asociación, coaccionándonos como colectivo visible. Somos conscientes de que en el Estado español sólo se admiten a trámite una de cada cinco demandas por vulneración de derechos fundamentales, pero también sabemos que un Estado que se nombre democrático debe demostrarlo con los hechos y no sólo con las palabras.

Fuente: Brigadas Vecinales de Observacion de Derechos Humanos

Más información en: http://brigadasvecinales.org/ comunicacion@brigadasvecinales.org

 

 

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