Reconocen que hacen redadas racistas y no parece que vayan a eliminarlas

Respuesta de las Brigadas Vecinales a la Circular de la Dirección General de la Policía sobre detención e identificación de extranjeros

La circular publicada por la Dirección General de la Policía el 21 de mayo de 2012 reconoce que es improcedente trasladar a dependencias policiales a quienes se hayan identificado correctamente, aún cuando su situación administrativa sea irregular y resalta “la prohibición de establecer cupos de identificación de extranjeros y las actuaciones masivas o indiscriminadas basadas en criterios étnicos”.

De este modo, no sólo que se reconoce que la policía lleva años realizando actuaciones que vulneran la legalidad vigente, sino que se ha ocultado deliberadamente la verdad al haber sido negados estos hechos de manera reiterada por los responsables de la Dirección General de la Policía y del Ministerio del Interior, tanto de la administración anterior como de la actual.

Además se señala en el comunicado que se pretende eliminar cualquier ambigüedad derivada de la “Circular 1/2010 que suscitó cierta confusión susceptible de derivación en interpretaciones erróneas” y que recordamos era la que establecía, entre otras actuaciones, los cupos de detención.

Ante estas declaraciones, las Brigadas Vecinales de Observación de Derechos Humanos, queremos señalar que:

  • Lo que para la Dirección General de Policía son interpretaciones erróneas no sólo han supuesto la violación continuada de derechos y libertades fundamentales sino el ejercicio sistemático de prácticas ilegales.
  • Ya era ilegal conducir a dependencias policiales a personas que se identifican adecuadamente, aún cuando su situación administrativa sea irregular, como señala el artículo 20 de la Ley Orgánica 1/1992, de 21 de febrero, sobre Protección de la Seguridad Ciudadana.
  • También era ilegal establecer dispositivos indiscriminados de control social, los “controles en las vías, lugares o establecimientos públicos […] al objeto de proceder a la identificación de las personas que transiten o se encuentren en ellos” están permitidos sólo “para el descubrimiento y detención de los partícipes en un hecho delictivo causante de grave alarma social”, según el artículo 19 de la misma ley.

Pero fundamentalmente es ilegal ejercer actuaciones discriminatorias en base a la apariencia física de las personas y esta premisa no parece que se esté cuestionando. Establecer que no podrá llevarse a dependencias policiales a quien se identifique correctamente, o que no se fijarán cupos de identificación, no implica que dejen de realizarse controles de identidad racistas.

Las redadas son la expresión más visible del racismo institucional y de la criminalización del colectivo migrante, oportuno chivo expiatorio en estos momentos. No se elimina el racismo institucional limitando los controles racistas en las calles mientras se aprueba una reforma sanitaria que recorta derechos, entre otros motivos, en base a la nacionalidad o a la situación administrativa de una persona o se mantienen centros de internamiento, denominados ahora con el eufemismo de “centros de estancia controlada de extranjeros”, que privan de libertad a las personas que no han podido acceder a regularizar su estancia en el país.

Con esta circular queda reconocida explícitamente una práctica discriminatoria e ilegal ejercida por los aparatos del Estado que ha supuesto la violación de derechos y libertades fundamentales, ¿asumirá alguien responsabilidades? ¿se reparará el daño causado a las personas cuyos derechos y libertades han sido violados? ¿se eliminarán las denuncias y sanciones interpuestas contra quienes han denunciado estas prácticas? Como en todo caso de violación de Derechos Humanos es fundamental que sean reconocidos los principios de justicia, verdad y reparación.

En cualquier caso, pensamos que esta declaración responde a la presión social ejercida contra los controles de identidad racistas, significa que las denuncias de tantas organizaciones sociales y las prácticas de desobediencia de numerosas personas cuestionando las redadas han sido efectivas. Es por ello que resulta imprescindible mantenernos vigilantes, las Brigadas Vecinales continuaremos saliendo a la calle y realizando nuestra habitual labor de Observación de los Derechos Humanos.

Fuente: http://brigadasvecinales.org/2012/05/reconocen-que-hacen-redadas-racistas-y-no-parece-que-vayan-a-eliminarlas/

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