Despierta Vallecas

Cuando se agravan los problemas en nuestras vidas, en nuestro barrio, en el mundo, cuando los problemas son reales y acucian, cuando el fraude y la impunidad sigue siendo consentida, cuando el Estado, la Comunidady el Ayuntamiento enmudecen ante los problemas que padecemos, cuando las instituciones que deberían ser parte de la solución, son parte del problema, entonces no nos queda más remedio que movilizarnos.

 

Somos las personas de barrios como el nuestro, historias con nombre y apellido, las que cada día sufrimos más las consecuencias de esta crisis económica y social. Mientras el paro aumenta, (se prevé que para el próximo año 2012 este entorno al 22% de la población) las desigualdades no dejan de crecer, la diferencia salarial entre un jefe y un empleado en España ha crecido un 38% desde 1995. Los ricos cada día son más ricos, los pobres cada día somos más pobres.

 

Nos hablan de que su prioridad es solventar el problema del paro y es falso, nos mienten. Su objetivo es lograr que el paro se estabilice en un porcentaje “aceptable” que no sacuda a aquellas personas, que protestan en el bar, con los colegas, en el mercado, para que sigan así, que no den pasos adelante, que continúen volviendo a sus casas para permanecer en el aislamiento, en el conflicto familiar por culpa de la precariedad, que continúen con la mirada perdida día tras día ante el televisor, mientras la vida nos consume y continuemos diciendo; «pero que vamos a hacer, así son las cosas y tendremos que resignarnos».

 

Su problema sería que digamos, ¡basta de resignación! Sin trabajo, o mal trabajando, subiendo las tarifas de la luz, el gas, la cesta de la compra cada día más cara y apenas pudiendo sobrevivir a fin de mes, no nos queda otra que indignarnos y salir a la calle.

 

Entonces y solamente entonces seremos conscientes de que nunca se regaló nada a los pobres por parte de nadie, si la jornada laboral dejaba de ser interminable fue gracias al sufrimiento y a la lucha, si logramos conquistar derechos fundamentales del trabajo, fue a través de años de reivindicaciones, movilizaciones, huelgas, al igual que las conquistas sociales como la educación para todos y todas, la sanidad, etc… Todo ello está ahora en peligro. Años de sudor, lucha y sufrimiento hasta lograr que se vieran obligados a ceder… Es necesario que seamos conscientes que la historia se ha construido así.

 

Pero hay algo que ha ido desapareciendo, antes las personas nos relacionábamos más, nos apoyábamos más, en los días de calor, bajábamos nuestras sillas y hasta altas horas de la madrugada conversábamos amigablemente, cuchicheábamos, cotilleábamos los unos de los otros, pero también nos conocíamos y nos apoyábamos, había más convivencia y existían más relaciones sociales entre todos y todas. Ahora pareciera que los barrios son islas y que los que allí vivimos, náufragos y desconocidos entre nosotros.

 

Comprábamos en las tiendas del barrio, hablábamos entre nosotros y nosotras en el mercado con el tendero, con los comerciantes que a su vez eran vecinos, hoy cada día nos aislamos hasta en esto, ahora según somos más jóvenes vamos a las grandes superficies cogemos el carrito de turno y mecánicamente nos dedicamos a comprar, sin más, aislados del mundo. Hoy cada día se cierran más pequeños y medianos comercios en nuestro barrio incapaces de poder competir con las grandes superficies, imagen de un mundo cada día más deshumanizado, donde unos pocos ganan mucho gracias a que muchos les dejamos nuestro dinero a esos pocos.

 

Hemos de pensar en todo esto, los consumidores, pequeños y medianos comerciantes, nos necesitamos mutuamente; el pequeño y mediano comerciante genera puestos trabajo y nosotros para consumir necesitamos poder adquisitivo.

 

Cuando se produjo el 15M, cuando las personas salimos a las calles indignadas, por nosotras mismas, cuando comenzamos a hablar abiertamente en un primer momento en la plaza más importante de nuestra ciudadla Puertadel Sol, estábamos recuperando en parte lo anteriormente dicho, nos rebelábamos porque estamos perdiendo lo que costó mucho conseguir y lo hacíamos igual que en aquellos días de calor veraniego, que aquellos con cierta edad recuerdan, hablando abiertamente, de forma desinhibida, haciendo participes a los demás de nuestra inquietudes, necesidades, ideas o propuestas, sin nadie que nos dijera lo que teníamos que pensar o decir, actuando libremente.

 

Pero eso a día de hoy perdura, ahora en nuestro propio distrito tenemos nuestra Asamblea Popular donde podemos hablar, opinar, proponer y organizarnos colectivamente más allá de nuestra forma de pensar o sentir individual, tomando las decisiones entre todos y todas y libremente decidiendo los caminos a emprender en defensa de lo que consideremos justo.

 

Tenemos graves problemas a resolver en el distrito; problemas de limpieza de calles, de falta de servicios públicos (colegios, centro de salud, etc…) y ha disminuido considerablemente la calidad en muchos de los existentes, nos hablan de recortes presupuestarios pero siempre utilizando la ley del embudo, lo ancho para su beneficio, bienestar, y lo estrecho para el pueblo, pretenden en una época de «vacas flacas» seguir enriqueciéndose a nuestra costa.

 

Por ello tenemos que movilizarnos para defender nuestro barrio en nuestro barrio.

 

Pero nuestro barrio no es una isla en medio de un océano, los problemas de nuestro barrio están ligados y condicionados a otros globales y fundamentales de la sociedad en que vivimos. Lo cual implica que nuestra movilización y lucha también se ha de sumar a la de otros barrios, distritos y pueblos de Madrid. Sumando fuerza en movilizaciones conjuntas contra aquellos problemas que nos sean comunes.

 

Y desde el distrito nos hemos de unir a las protestas y movilizaciones contra las reformas laborales previstas, contra las leyes que generan desigualdades en el reparto de escaños tras las elecciones, por una constitución realmente hecha por y para el pueblo si así lo consideramos, igual que ha hecho el pueblo de Islandia, y de igual forma que hicimos el 15 de Octubre de 2011 donde más de medio millón de personas salimos en Madrid para continuar reivindicando, globalmente, igual que hicieron  millones de personas de todo el planeta, un mundo sostenible, justo y digno.

 

Vecinos y vecinas, trabajador@s, desemplead@s, estudiantes, comerciantes, profesorado del distrito, otros sectores de la comunidad, culturales, religiosos, profesionales que viven y trabajan en la zona, hemos de unirnos en una misma lucha. Hemos de despertar nuevamente nuestras consciencias profundamente apagadas hasta un ayer inmediato, hemos de salir de la apatía, por una indiferencia, por un «estas cosas son así», por una alienación en suma. Tenemos que despertar con lo que ello implica.

 

Tú también puedes implicarte, antes de movilizarte o de acudir a una Asamblea, se partícipe del mensaje, habla de él con amistades, vecindad, clientes, conviértete en una parte activa en la difusión del mismo, porque lo que hagamos entre todos y todas hoy, construirá nuestro mañana.

 

15M – Asamblea Villa de Vallecas
Twitter: @TLCVVallecas
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